En mi experiencia, son muchos los efectos indeseables que produce el uso y abuso de medicación de manera incontrolada.
No conozco a ningún veterinario que se alegre cuando lo llaman para atender un cólico producido por un exceso de fenilbutazona, o cuando el animal ya está extremadamente deshidratado por el mal uso de los diuréticos.
A continuación enumeraré algunas de las drogas más empleadas y que más problemas secundarios genera su mal uso:
1)Fenilbutazona: es la conocida “buta”. Su empleo está indicado como antiinflamatorio no esteroideo. Se puede dar por vía oral o intravenosa. Es la droga más usada cuando hay dolores en el aparato locomotor.
Cuando hay un abuso en la dosis, o en el tiempo de aplicación nos encontramos con animales con síndrome cólico, cadáveres por úlceras perforadas y anemias.
También es frecuente la aparición de flebitis cuando se sale un poco de líquido de la vena. Ya he visto morir a dos PSI en el hipódromo por recibir 4 gramos de fenilbutazona perivascular.Y cuando la pinchan intramuscular produce necrosis de la masa muscular.
2)Corticoides: tienen muchas funciones y efectos positivos. Su presentación comercial puede ser solos o asociados a ciertos antibióticos y otros antiinflamatorios. Se pueden aplicar generalmente por cualquier vía.
Sus efectos secundarios suelen ser muy graves. Van desde las temidas laminitis, osteoporosis, síndrome de abstinencia,…..
3)Antibióticos: se emplean para combatir infecciones cuando el sistema inmunológico del caballo no puede defenderse por sí solo.
Es frecuente el abuso y mal uso de estas drogas. En primer lugar está el número de días que se emplean. Es frecuente que nos encontremos con un equino con fiebre. Lo medican hoy y, como ya no tiene más hipertermia, dejen de tratarlo. Esto lleva a generar resistencias, a fortalecer a los gérmenes para esa enfermedad y para futuras patologías.
En segundo lugar, los antibióticos no dejan de ser productos químicos que metemos en el cuerpo. Una vez que ejercen su trabajo, son eliminados por vía renal. Y los riñones. ¿Nunca se han puesto a pensar en que pueden ser tóxicos? Cuántas veces me han llamado para atender un potro al que previamente le han aplicado terapia antibiótica con dosis suficientes como para atajar la infección a tres animales adultos. Y cuando llego confirmo que la enfermedad primaria ha desaparecido y que ahora “ solamente” hay que curar un caballo fuertemente intoxicado por ese abuso de droga.
En tercer lugar, suele haber una terapia indicada para cada enfermedad con unas pautas de tratamiento descritas en los libros. Así, no se trata de la misma manera una faringitis en un adulto de competición que la de una yegua gestante. Ni una sinusitis que una cistitis.
4)Diuréticos: la función que tienen es la de forzar la diuresis. Se emplean también en ciertos momentos en que debemos reducir algún edema muy específico.
Lo malo es el uso erróneo en los cólicos. Deshidratamos a un animal que necesita aporte de líquido. Pero sigue siendo empleado por algunos propietarios aún.
Otras veces el abuso de estas drogas deja a un animal con un desequilibrio electrolítico que ocasiona otros problemas.
5)Medicamentos sin etiqueta: aunque os parezca extraño, he visto en muchas ocasiones frascos sin marcar con efectos “buenísimos” para el animal, aunque no sepamos la composición ni un laboratorio registrado que lo confirme. Hace unos años me ofrecieron de esta manera anabolizantes- “los usan mucho en Alemania”- antiparasitarios y antiinflamatorios. Con suerte sólo conseguirán que no tenga efecto alguno sobre su equino.
6)Anabolizantes: todos queremos que nuestros caballos corran más, que salten más alto y que tengan más resistencia. Para ello existe la creencia de que los anabolizantes tienen esa magia necesaria.
Es cierto que son muy beneficiosos cuando se emplean con conocimiento y control. Pero he visto muchos caballos con hepatitis, cirrosis hepáticas, agresivos, yeguas que abortan, potros deformados,….. Y todo ello por intentar lograr unas metas sin emplear la lógica ni estar bien asesorados.
Con este artículo no pretendo más que intentar despertar las conciencias de quienes lo lean, no que se asusten. Les recomiendo que siempre consulten con su veterinario estos temas.
Diego Mas.Veterinario .Hospital Equino Asturcón.